Un "grano de arena" para lograr una sociedad mejor

 

 
“Un reflejo de tu compromiso” es el título de la obra de Pablo Corletti inspirada en el programa Arena Social de la Asociación de Recursos Humanos de la Argentina (ADRHA) y especialmente pensada y realizada para presentar en el marco del
Sexto Congreso Nacional de Gestión Humana, bajo el lema “Impacto de la Gestión de Recursos Humanos en los Resultados del Negocio”.

Se trata de una obra conceptual que finalizaron los asistentes al congreso y es una forma de representar el compromiso de la gente aportando su “grano de arena” para lograr con el tiempo una sociedad mejor. En la foto, el artista junto con Andre Das, gerente de Relaciones Institucionales de Sesa Select, empresa auspiciante de la obra junto con LAN y Shell.

En la reunión se presentaron interesantes alianzas estratégicas entre ONGs y Empresas, como las que llevan adelante Un techo para mi País y LAN Argentina, la Asociación AMAR y la Fundación Telefónica, y el Grupo Logístico Andreani con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

La obra

Consiste en dos paisajes que a modo de Yin y Yang representan el día y la noche. El módulo central tiene como fondo la fusión de los dos paisajes por detrás de la imagen de un reloj de arena donde los asistentes al congreso pegarán simbólicamente su grano de arena.

En el módulo central se utiliza el símbolo del reloj de arena, ya que como se menciona en la web de ADRHA: “el tiempo es la dimensión de la vida humana; dijo Heidegger que el hombre es el ser en el tiempo. No podemos luchar contra el tiempo porque somos tiempo en el tiempo”.

Cada espejito colocado en el reloj, iluminado, refleja un haz de luz representando así una proyección del compromiso de quien lo coloca y así cada vez que una persona pega su espejo se ve reflejado en él. Por lo tanto, como decía Jorge Luis Borges, su imagen quedará reflejada para toda la eternidad, como así también su compromiso. La idea fundamental es: no dejes pasar el tiempo, aportá tu granito de arena.

¿Por qué?:

Reloj de Arena: Es el instrumento que más visiblemente representa el fluir constante del tiempo. Es también un símbolo de la existencia fugaz del hombre.

Yin y Yang: Es un concepto surgido de la filosofía oriental fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales, opuestas pero complementarias, que se encuentran en todas las cosas. Esto explicaría que en la naturaleza los ritmos se definen por la aparición de opuestos, como por ejemplo el día y la noche. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación.

Espejos: El cristal, como parte integrante de los espejos, se une a su simbolismo de autoluminosidad, de visión interior perfecta y de pureza. El espejo es un intermediario entre el mundo visible y el invisible, y por tanto es una base simbólica de la sabidurí¬a y de todas las facultades y poderes misteriosos del hombre. Es una puerta a otra dimensión. Los pueblos antiguos pensaban que el alma humana radicaba en la sombra o en la imagen reflejada en el agua o en un espejo; nuestro reflejo en él descubre un universo oculto de fascinante riqueza interior.



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