Quieren llamar la atención sobre el problema que implica que muchos jóvenes hoy no estén en condiciones de incorporarse al mercado de trabajo y sobre las soluciones factibles. Los problemas de adicciones tienen en gran parte su origen en esa situación en la que están quienes no pueden estudiar ni trabajar. Pero también eso lleva a que pasen a integrar bandas que se dedican a la comercialización de las drogas. Al no tener una ocupación son tentados a buscar en las drogas una fuente de ingresos. Hay países de América Latina, como Méjico, en los cuales esas circunstancias provocaron una especie de guerra civil. En otros, como la Argentina, se ha agravado el panorama, y se incentivaron las guerras entre narcos.
Pero aun se está a tiempo de buscar soluciones, que pasan en primer lugar por encontrar trabajo a los jóvenes en situación de riesgo, y por el análisis y la toma de conciencia por parte de la sociedad. A ese objetivo apunta esta campaña.
El Foro Ecuménico desarrolló las actividades junto con 4 ONG: la Casa del Niño Lourdes, la Fundación Misión Esperanza, el Centro de Estudios y Acción Social y Reciduca. Diversas organizaciones religiosas colaboraron activamente, entre ellas católicas, bautistas, evangélicas, judías y musulmanas.
Como en anteriores ediciones, las empresas que se sumaron al proyecto lo hicieron con sus propios programas y su propia financiación.
Si bien los proyectos de cada una de las ONG que intervienen implican capacitaciones diferentes, se está avanzando hacia un modelo que contemple los puntos de coincidencia que posibilitan efectuar una presentación unificada en el marco de esta campaña:
Situación de vulnerabilidad del público objetivo: en cada uno de los proyectos se trabaja con jóvenes en situación de marginalidad o de riesgo.
El trabajo como factor de inclusión: las organizaciones que impulsan los proyectos entienden que el trabajo es el ordenador social por antonomasia; por ello la capacitación para el trabajo se erige como hilo conductor de los cuatro proyectos.
El trabajo como generador de espacios de contención como prevención de adicciones: la falta de trabajo produce una pérdida de autoestima y esperanza, que derivan luego -en muchos casos- en el consumo de droga, alcoholismo, y embarazos precoces.
Prácticas laborales: todos los proyectos ofrecen la posibilidad de realizar prácticas educativo-laborales para asegurar un acercamiento real al mundo del trabajo.
Inclusión laboral efectiva: las actividades tienen como fin la inclusión laboral efectiva. Las organizaciones impulsoras de los proyectos participan activamente en la búsqueda laboral y colaboran en el desarrollo de microemprendimientos.
Visión holística de la situación de los jóvenes: el abordaje a la temática es múltiple. No sólo se trata de brindar capacitación para el trabajo, sino de ofrecer un espacio adecuado para el desarrollo personal y para la construcción de capital social.
Alianzas estratégicas para el desarrollo: se harán alianzas con organizaciones públicas (escuelas, dependencias de gobierno nacional, provincial y local, etc.), privadas (empresas y comercios), del tercer sector (fundaciones, asociaciones civiles, etc.), y con organismos internacionales.
Instalar en la sociedad la temática de la inclusión de los jóvenes en el mundo del trabajo: se busca compartir reflexiones al respecto de académicos de renombre, funcionarios públicos, empresarios, líderes de la sociedad civil y referentes de distintas confesiones religiosas.
El éxito de las Campaña de Inserción Laboral de Jóvenes, las múltiples adhesiones de proyectos a la campaña, motivan a seguir construyendo en este sentido y agregan nuevos desafíos para la tarea de 2013: pensar en escala, actuar regionalmente y generar criterios unificados para abordar la problemática desde toda su complejidad.
Auspician el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Argentina, y la Secretaría de Culto de la Nación.



