Intendente de Rosario
Se necesita un trabajo de integración entre distintos sectores de pensamiento, sectores religiosos, empresarios, en la búsqueda de un consenso sobre determinados valores y conceptos.
Hay que considerar la solidaridad entendida como hacernos todos responsables de un destino común, con la idea de trabajar como equipo. En un equipo, cada uno de los integrantes sabe que el destino y el resultado que se logren dependerán de la tarea y del éxito de cada uno de sus integrantes. Pero, a su vez, el éxito de cada uno de los integrantes no puede darse si no es en el resultado colectivo. Esto implica un ejercicio de responsabilidad donde cada uno se hace cargo de la parte de tarea que le compete para que al conjunto le vaya bien.
Creo que durante mucho tiempo hemos creído que podíamos salvarnos solos, que a algún sector, que a algún grupo, que a alguna ciudad o provincia, que a un grupo empresario, podía irle bien aunque al resto le fuera mal. Me parece que este es uno de los temas fundamentales sobre el que tenemos que reflexionar como país, en nuestro caso como ciudad, y creo que vale para cada una de las escalas territoriales.
En definitiva, si nos va bien a todos, o por lo menos a la mayoría, si todos hacemos un aporte y asumimos la cuota de responsabilidad que nos compete como empresarios, como dirigentes políticos o como simples ciudadanos, podemos pensar en construir juntos un destino en común.
La otra idea que me parece fundamental a la hora de hablar de responsabilidad es la participación. Tenemos que ser parte de un trabajo en común, y tenemos que asumirlo con la decisión de no delegar en otro, no dejar que otros hagan lo que le corresponde hacer a cada uno de nosotros. Es decir: participar y ser parte es sentirse actor de una obra que hacemos entre todos y esto también tiene que ver con la responsabilidad.
Otro punto que me parece importante es el de la continuidad, el de la persistencia, el de la perseverancia. Porque de nada vale una actitud de solidaridad, de responsabilidad, de participación, que sea ocasional o eventual frente a una situación que nos conmueve especialmente. Creo que la actitud de responsabilidad debe ser una actitud sostenida en el tiempo, permanente. Los esfuerzos que dan resultado son los esfuerzos que se hacen a lo largo de un tiempo prolongado, que forman parte de una actitud permanente. Entonces, me parece que solidaridad, participación, persistencia o perseverancia, continuidad, son aspectos que tienen que ver con una actitud de responsabilidad.
Quienes ocupamos un lugar de referencia por nuestra ubicación en la sociedad, ya sea como dirigentes, políticos que formen parte del gobierno o que estén en la oposición, empresarios o titulares de empresas importantes, dirigentes de instituciones de la sociedad civil, tenemos seguramente una responsabilidad bastante mayor que la que tiene un simple ciudadano y, por lo tanto, me parece que está en nuestras manos -y por ello creo importante que intercambiemos ideas sobre este tema- asumir la responsabilidad de la construcción un país distinto. Si no lo hacemos, si seguimos repitiendo prácticas y modelos de actuación y de comportamiento ligados al pasado, seguramente vamos a volver a repetir los errores del pasado, y vamos a volver frustrar una posibilidad de crecimiento, desarrollo y progreso del país.
Para esto se necesita un trabajo de integración entre distintos sectores de pensamiento, sectores religiosos, sectores empresarios, en la búsqueda de un consenso sobre determinados valores, determinados conceptos, sobre un marco de pensamiento que es independiente de las visiones políticas o de la ubicación sectorial de cada uno y tiene que ver con los valores profundos que debemos compartir si queremos construir un país mejor.
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